El Tribunal Supremo ha concedido el accidente laboral a un trabajador que falleció tras una patología en el corazón. El afectado notó los primeros síntomas durante su jornada laboral y acudió al hospital al terminar el trabajo. Pese a que el empleado fumaba tres cajetillas diarias de tabaco, el Supremo entiende que «como no tiene antecedentes médicos de este tipo, el estrés del trabajo puede ser desencadenante o coadyuvante del fatal episodio». Consulte la sentencia

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